No tienes porque hacerte la madre dura y valiente. Igual que tu hija es sincera con sus sentimientos tú debes serlo con los tuyos. Expresale tus miedos y preocupaciones. Quizá ella tiene los mismos y podréis apoyaros.
Igualmente que has buscado ayuda profesional para tu hija quizá necesites buscarla para ti. Es lógico que te cueste aceptar el cambio. Para cuando tú hija te lo contó ella ya había hecho ese proceso. Tú tienes que pasarlo igual. Date tu tiempo y no te agobies.