Yo no sé para las demás, pero yo lo que le prometo a mis hijos VA A MISA. Muy gorda tiene que ser la justificación para que yo rompa una promesa. ¿Qué le van a explicar al niño? ¿Que no van al sitio que habían prometido por ir a ver a la abuela, a la que pueden ver otros días? Pasarán dos cosas. Que el niño vaya de mala gana o enfadado, y que la próxima vez que prometas algo no te crea…