Habla con él, pero no en plan decirle «ay cariño no me traigas guarrerias» cada vez que aparece por la puerta con chocolate por ejemplo y luego sentarte con él a comer. No.
Te hablo de una charla seria. De sentarte a hablar con él seriamente, hacerle comprender que necesitas ayuda y apoyo. Que si él necesita y puede permitirse comer guarrerias, que lo haga, pero que lo haga en el almuerzo en el trabajo o en momentos que tú no estés presente. Y que por ejemplo podéis establecer un momento a la semana para compartir una comida juntos sin miramientos, porque tú también mereces pecar de vez en cuando, no puedes hacer una dieta 24/7 porque al final se convierte en un infierno. Estableced por ejemplo salir a cenar fuera los sábados, disfrutad, pide tu postre si te apetece. O desayunar churros con chocolate los domingos por ejemplo. Pero el resto de la semana, sigue con tu dieta y que él te apoye.
Ánimo!!