Te leo y podría estar leyendo sobre mi vida en muchas de tus palabras.
Es muy difícil (pero no imposible), y un proceso lento (pero que se puede recorrer), dejar atrás sentimientos que se quedaron grabados en tus células prácticamente desde que naciste, porque estas cosas no vienen sólo de cuando ya tenemos recuerdos y nuestra madre/padre/hermana/amiga/desconocido por la calle/oquiencoñosea nos decía algo sobre nuestro peso, aspecto, y cómo deberíamos ser y no somos… estas cosas vienen desde que ni te acuerdas, son miradas, rechazos, cosas que se hablan ante ti porque los mayores creen que la niña no se entera… pero sí que se entera.
Situaciones que desde tan al principio estás viviendo, y que se han ido afirmando con los años y con las relaciones que vas estableciendo después… pues claro… es muy difícil de cambiar!
Pero se puede!! claro que se puede!! Porque chica, es que tenían razón en que algo en nosotras está mal… sí! algo en nosotras está mal… y es que nos creímos que lo que nos decían era cierto!! y no lo es, no, no, no!! no lo es… tener el culo más gordo no te hace ni mejor ni peor que otra persona, te hace más gorda que otra persona y más delgada que otra, te hace diferente y punto. Que es mejor tener una talla 36?? será mejor para quien le guste, pero quizá para mí no. Mientras yo no dañe a nadie y mi salud esté bien… ole mi culo serrano!!!
Y todo esto te lo dice una que a rachas se come el mundo y a rachas se metería debajo de una piedra, jajaja, pero también forma parte del proceso, de esa dificultad de cambiar la estructura mental. Es complicado haber crecido con la idea de que no vales, de que estás mal, de que deberías ser otra cosa diferente de lo que eres y nadie te querrá así, y ahora eliminar todo eso… siempre hay momentos en que esas ideas vuelven, son demasiado primarias en nosotros, y es normal que en ciertas épocas vuelvan… pero con tesón, cada vez vuelven menos y cuando vuelven, cada vez son menos fuertes y las mando a paseo más deprisa.
Es un trabajo lento, duro muchas veces, pero se puede, preciosa! se puede!!
Poco a poco, cuando oigas esas voces en tu cabeza que te dicen que como eres no vale, acuérdate de esto y piensa… «mira… ya está otra vez esa vocecita diciendome esas cosas, pero esa vocecita no soy yo!! son todos esos que quisieron cambiarme porque no ven más allá de sus narices!! así que, vocecita!! calla!!» y ríete un poco de ti misma hablando contigo misma ;)
Un beso, bonita!!