Intenta explicárselo, poco más se puede hacer, yo también fui la pequeña y lo heredaba todo, a veces daba rabia (porque mi hermana y mis primas lo podían estrenar todo y yo no) pero no tardé mucho en entenderlo e incluso me hacía ilusión en el caso de los juguetes. Teníamos una bici que pasó de mano en mano, yo veía fotos de mis primas mayores con ella y cuando fui lo suficientemente «mayor» como para subirme yo me hizo mucha ilusión. Era como ascender.
Claro que era los 90, no había esa competitividad que hay ahora por lo nuevo y lo bonito, ni las redes sociales ni nada de eso, y heredar la ropa era más normal.