Yo no he pasado por una reducción de estómago, pero aún así intentaré explicarte algo.
Cuando nos planteamos un cambio en nuestra vida, no siempre va a ser una línea recta en la que todo va bien, en la que eres capaz de controlar todo. Sobretodo relacionados con el físico: gimnasio, dietas… Te voy a decir una cosa: no se puede estar siempre al 100% y no pasa nada. En estos procesos hay subidas y bajadas, pero lo importante es saber volver a colocarse en el sitio correcto.
Tu proceso no es sólo físico, es también psicológico. Antes de la operación la comida era una salida a tu malestar y ahí es donde tienes que trabajar, en buscar otras alternativas que te hagan sentir bien en los días malos. Es normal que tras la operación en algún momento te vuelva a pasar, somos humanos, asociamos el bienestar a determinadas cosas y a veces es difícil desprendernos, porque recordamos lo que sentimos al hacerlo y es el camino fácil para sentirnos bien.
No tengas miedo de hablarlo con la nutri y la psicóloga, es lo que debes hacer y estarán más que acostumbradas a estas cosas. Se lo tienes que contar para que te ayuden, para que te den alternativas a la comida insana en tus días malos. No te sientas culpable por esto, estás a tiempo de volver a tu línea recta y seguir por el camino correcto, solo necesitas que te enseñen como hacerlo, como gestionar tus emociones, como hacer frente a los días malos sin usar la comida como vía de escape.
Mucho ánimo :)