Lo de ser de cristal. Un poco sí. Me he tirado los últimos 10 años de cara al público aguantando improperios peores y tragando y tras unos meses sin trabajar así se me ha quitado el callo que tenía.
Pero jod*r, es que la gente últimamente está muy crispada… Me hace gracia que cuando pasan cosas gordas luego nadie mueve un dedo y se escaquea.