Los problemas con la familia cercana son especialmente duros, porque se presupone que son las personas en las que se debería poder confiar. Cuando esa confianza falla, es muy difícil restaurarla, pero nos encontramos con el remordimiento, la presión de otros miembros por «unir a la familia». Quizá si ambas están de acuerdo, podrían ir a terapia para averiguar qué es lo que empujaba a tu hermana a tratarte así, y ver si hay solución teniendo a un terapeuta como intermediario