Hola, no, no me apetece dormir en una habitación con esa muñeca, que horror. La madre que se esconde, el gato que muerde y gruñir y el cuadro ese feo y deprimente. Aparte de todo eso, él no me cayó muy allá, muy callado y si yo hablaba ponía raras, aunque ahora entiendo el por qué. Ayer por fin me dijo algo. Me preguntó que como estoy y a continuación me dijo que lo sentía pero que no quiere estar con alguien que habla tanto como yo, por que las personas así le causa ansiedad. Que le gusté mucho por fuera, pero eso de mi es lo peor que puede tener alguien para su gusto. Y nada, lo acepté y ya está, total no me pierdo mucho.