Utilizando el lenguaje de ese señor que vive contigo,pero qué consumismo ni ostias. 25 pesetas me dejaban a mí para que fueran a parar a mi hucha de cerdito de la caja de ahorros de Vigo. Déjale un par de euros- al ratoncito también le han redondeado al alza- debajo de la almohada. Ni caso de cabestradas. A algunos no se sabe por dónde les viene el aire…