De hecho esa fue mi actitud al principio de mis dos relaciones, en plan «pues serán feos, pero yo les daba y les achuchaba», pero como tampoco tenía claro qué quería exactamente (no estaba segura de una relación seria, pero tampoco me sentía satisfecha con sólo sexo) acabé en relaciones de pareja que aunque tuvieron temporadas muy buenas, la mayor parte del tiempo tenía la duda en el fondo de la cabeza, más fuerte o más débil, y no podía quitármela con nada. No duda porque fueran feos y el propio concepto me echara hacia atrás, sino porque no me gustaban físicamente y tenía sentimientos encontrados que no me dejaban disfrutar tanto como yo hubiera querido. Había días que me atraían muchísimo y me lo pasaba teta, pero otros la atracción se reducía y las dudas crecían. De uno en concreto, además, estuve muy enamorada, pero la duda seguía ahí, insistente. Era un sinvivir, porque sabía que ellos estaban enamorados de mí y me sentía culpable por no poder darlo todo de mí aunque lo deseara.
Básicamente, es como si mis ojos casi siempre dijeran «no», mi chichi y mi corazoncito a veces » SISISÍ» y otras «nena qué haces con tu vida» (y no iban muy sincronizados que digamos), y mi mente se limitara a decir «patata». Vamos, un follón.
Ahora que llevo un par de meses soltera me estoy prendando de uno de mi nuevo curro y me temo que sigue la estela de las otras dos veces y no quiero volver a pasar por lo mismo. Estoy hecha un lío, no me entiendo ni yo!
PD: gracias por tu respuesta y perdona los tochos ????