Veo que todas tenemos historias similares acá! Yo también se lo oculté a mi madre y la respuesta cuando se enteró fue fatal, hasta me amenazó con mandarme a vivir con mi padre. Me causó mucha más vergüenza su reacción y su «castigo» que el mero hecho de tener el período. Pasé años teniendo esa vergüenza y renegando y rechazando mi período. Ahora, después de mucho trabajo, lo abrazo y me encanta poder conectarme con mis ciclos, siempre quise transmitirle eso a mis hijas. La menor no me dijo nada cuando tuvo el período, pero cuando yo me di cuenta, la abordé con amor y comprensión, contándole mi propia experiencia y ahora tanto mis hijas como yo, vivimos nuestros períodos en amor y aceptación. Sin la vergüenza con la que yo crecí. Ellas hasta le piden a su padre las compresas y tampones y lo viven de manera natural!