Desde fuera de ve una dependencia emocional de ambos que os hace volver a caer en una espiral de infelicidad continuamente.
Sois totalmente diferentes y, como ya dices, la crianza pone a prueba hasta la relaciones más fuertes, no esperes que un hijo arregle lo que vosotros solos no sois capaz de soportar y os ha llevado a romper varias veces. Al contrario, un bebé solo intensificará los problemas ya de por sí lo suficientemente graves como para dejar la relación de una vez por todas.
Encontrarás a alguien con quien seas compatible, no te amarres a algo que sabes que no va a ningún lado.