No sé dónde vives, pero en Madrid yo encontré a una psiquiatra que me ayudó con el tema (como me hubiera ayudado con cualquier otro en realidad). Y nunca necesité una dieta aunque engordé casi 30 kilos.
Al ser un trastorno que se alimenta de ansiedad lo que más me ayudó fue desahogarme sin sentirme juzgada. Lo que no sé es si tú tienes acceso a un profesional que te pueda ayudar con eso.
Poco a poco te vas encontrando mejor porque eres capaz de verbalizar el dolor. Y desaparece un poco, suficiente como para que comiences a hacer ejercicio porque te lo pide el cuerpo.
En realidad no sé muy bien qué más consejos darte, tal vez puedas pedir ayuda a tu familia.
Espero que termines encontrando una buena solución, te abrazo.