No lo hace a malas, pero lo que ha quedado claro es que es un duelo que no ha pasado todavía. Evidentemente es un tema que nunca jamás olvidarás, pero el duelo se pasa y ella no lo ha pasado. Tu marido debería hablar con su madre, con tacto, comentarle el tema y acompañarla a terapia, lo necesita. Cuando las niñas sean más grandes eso será un problema.