A continuación os voy a contar algo que es bastante delicado: cuando mi marido tenía 14 años, a su hermana de 19 la asesinó su expareja. No puedo llegar a comprender el dolor por el que pasaron mis suegos, enterrar a un hijo tiene que se lo peor del mundo, y si alguien le hiciera algo así a alguna de mis hijas yo no sé si sería capaz de levantar cabeza.
Cuando yo conocí a mi marido habían pasada pocos años de esto y como vivimos en un pueblo bastante chiquito yo ya sabía la historia de su hermana. Empezamos a salir, año tras años afianzamos la relación. Siendo novios me comentó que cuando tuviera hijos si tenía alguna niña le llamaría Laura como a su hermana, cosa totalmente comprensible.
El caso es que hace 3 meses di a luz gemelas y a una de ellas supimos que llamaríamos Laura desde la primera eco. El caso es que desde que nacieron tenemos aquí a mis suegro cada 2×3, a mi esto no me molesta e incluso me viene bien, poeque sé que lo hacen tanto por ayudarnos como por estar con las niñas.

Toda esta explicación para deciros que mi suegra solo quiere tomar en brazos a Laura, solo le da biberones a Laura y solo le cambia los pañales a Laura. A mi como madre me duele mucho que «discrimine» a Nerea por no llamarse como la hija a la que le arrebataron. Quiero decir que para mi son mis hijas igualmente, independientemnte del nombre, pero para ella es como si Laura fuera su hija y la tuviera que volver a criar, mientras Nerea es una niña más. Mi suegro es totalmente diferente: hace lo que haga falta por la que haga falta.
El caso es que esto son cosas de las que yo me he dado cuenta, ella obviamente no ha dicho voy a darle el bibe a Laura y a Nerea no, es simplemente que si las dos tienen hambre, ella siempre coge a Laura para darle el bibe.
He hablado con mi marido con todo el tacto que he podido y me ha dicho que él también se ha dado cuenta, que también le parece feo que su madre haga esas distinciones, pero que con lo ilusionada que esta la mujer con sus nietas (aunque para mi que solo le hace ilusión una) no le va a decir «dame a Laura que le cambie el pañal mientras tú le das el bibe a Nerea» o cosas así.
El caso es que me duele mucho que mi suegra no quiera a mis dos hijas por igual.