Hace un par de días leí por aquí a una madre primeriza que tenía con su suegra el mismo problema que tiene tu marido con tu madre. Y todas le dijimos que tenía que darse su lugar y que su marido tenía que pararle los pies a su madre. Pues ahora es al revés, tú eres la que tiene que pararle los pies a tu madre y ponerle límites. No puede presentarse en vuestra casa cuando le de la gana y sin avisar. Dale a tu marido su lugar. A ti tu madre no te molesta porque es tu madre, pero habria que verte si las cosas fueran al revés y fuera tu suegra la que estuviera en casa cada dos por tres y la que acaparara a tu hijo. Deberías ser un poco más empatica con tu marido, y ponerte un poquito en su lugar. Por el comportamiento que tiene esta claro que lleva mucho tiempo aguantando situaciones de este tipo, y ya ha llegado al límite, de ahí que ya no pueda ni ver a tu madre.