Díselo a tu marido, con tacto pero sin tapujos. Mi marido y yo siempre hemos dicho que no traeríamos a nuestras madres a casa y eso no quiere decir que no la ayudáramos en todo lo posible. Quiero a mi madre con locura, pero si viviera con nosotros perderíamos nuestra intimidad, tendríamos broncas por los niños,… Totalmente innecesario.