Yo pienso que la razón la tiene tu marido y si mis hijos dijeran algo así de horrible de su padre por un berrinche de adolescente me pondría de parte de él.
Los hijos tienen que respetar a los padres y si tu marido siempre se ha comportado bien con ellas y les ha dado todo, no tienen de qué quejarse.
Entiendo que en la adolescencia odias todo lo que ocurre a tu alrededor, es un momento complicado y te crees que sabes todo y que eres mayor, pero la realidad es que en la adolescencia no se tiene ni idea de nada.
Recuerdo cuando mi hermano tenía 15 años y se dedicaba a decir que mis padres me querían mas a mi que a él, que les odiaba porque siempre le echaban broncas, etc,etc… la realidad era que siempre nos trataron a ambos por igual, de hecho él al ser el pequeño tuvo siempre más libertad que yo y empezó a hacer las cosas como salir de fiesta más pronto que yo porque ya había abierto yo la veda para él que venía detrás… y así con todo.
En aquellos momentos, mis padres lo pasaron mal, sentían como si mi hermano no los quisiera, siempre malas palabras, siempre enfadado… pero es una fase, hoy en día hasta él dice que era un idiota por no ver todo lo que mis padres hacían por nosotros.
Tus hijas con el tiempo madurarán y se darán cuenta de lo tontas que están siendo y a tu marido también se le pasará. Aunque diga que no las quiere no es cierto, es el enfado, es el haber leído lo que tú hija escribe sobre él… se sentirá que ha fracasado como padre porque tu hija piense eso de él y entiendo perfectamente que ahora mismo no quiera ni verlas… pero es algo que con el tiempo se va a pasar… y las cosas volverán a su sitio.
Igual os viene bien terapia familiar y pasar tiempo juntos, yo no concibo que en una casa cada uno vaya a su bola y esté encerrado en su cuarto, en mi casa siempre se hace vida en el salón, todos juntos, hablando, leyendo, viendo la tv, lo que sea… la habitación solamente para dormir.
Lo mismo las comidas, todos a la mesa a comer juntos, nada de ir cada uno a lo suyo…y eso une.
Te mando mucho ánimo, tanto a ti como a tu marido.