Se puede tener cierta comprensión hacia una persona que está teniendo una mala racha y problemas serios, eso nos hace más humanos a todos. Pero no es obligatorio.
En el momento en que hay faltas de respeto, celos infundados o que se repiten, malas contestaciones y no es algo puntual, es responsabilidad de la «víctima» ponerse a salvo y salir de ahí. De hecho si tiene autoestima será lo que haga, aunque a la persona tóxica le tenga que dar de lado.
Igual que es responsabilidad de la persona tóxica pedir ayuda a un profesional o estudiar la manera de cambiar, sin llevarse por delante la dignidad de nadie.