Me da la impresión de que tenéis (al menos el padre) un modelo de crianza autoritaria, y eso la generación «de cristal» ya no lo tolera, ¡y menos mal!
Las nuevas generaciones que no se callan ante las injusticias y el autoritarismo me parecen de lo más necesarias.
Creo que la terapia, simplemente por introducir a una persona externa puede servirnos para articular un diálogo.