Depende. Una cosa es que te estropeen el pelo o te hagan un desastre. En ese caso es aceptable no pagar.
Ahora, no pagar porque no te guste el resultado… pues no lo veo. Ellas han hecho su trabajo bien. A no ser que te hayan hecho algo exageradamente diferente y puedas justificarlo, tienes que pagar. Si no, la gente echaría mucho morro y se iría sin pagar siempre.