Tía, ese ser es un puto cáncer por muy difícil que haya sido su vida. Hay veces que intentas ayudar y la gente no quiere ayuda, sólo palmitas y que les bailen el agua, un séquito de gente que vaya con ellos al mismo ritmo y al paso que sea, a donde sea. Y esta criatura tiene pinta de no tener fin alguno, y si tiene, es un abismo. Aléjate, por ti misma.
Aprende que los amigos son pocos y la gente para reírse y pasar el rato son otra cosa. No tienen nada que ver. Perderte a ti misma por otra persona no merece la pena.
Prueba a hacer alguna actividad nueva o a estudiar algo, o quizá en el trabajo, y seguro que poco a poco vas conociendo gente. Sal también por ambientes diferentes, no por los mismos bares o discotecas o cafeterías, ya verás cómo encuentras gente nueva. Y por supuesto, a la primera bandera roja, huye. Primero tu salud mental, no se puede ir por la vida salvando a todo el mundo.