Te pide razones, pues dale una única: si tú a él le importases, si te quisiera, él no soportaría verte tan cansada y llevando toda la carga de la casa y de la familia.
Si esa razón no fuera válida, ya no habría más que hablar.
Vaya, que el problema no son los horarios, ni el sueldo, ni la posibilidad de pedir una reducción.