Poner nombres a bebés por este tipo de razones, aunque pueda parecer comprensible y hasta tierno, tienen un trasfondo complejo.
A tu hija le habéis impuesto una deuda sistémica antes de nacer que no le correspondía pagar, y a su hermana, por comparación también.
Ahora os tocará hablar con tu suegra, aunque creo que ella lo hace sin darse ni siquiera cuenta y no creo que sirva de mucho, porque en su subconsciente esa niña representa a la que perdió en su momento.
Difícil solución tenéis…