Lo entiendo perfectamente. Yo tuve una depresión terrible, en la que pedí ayuda cuando me di cuenta que estaba considerando seriamente acabar con todo. Entonces me asuste y busque ayuda, pero siempre por mi cuenta. Mantuve la fachada de cara a la galería y ni mi marido ni mi madre llegaron a darse cuenta nunca de lo mal que llegué a estar ni de lo cerca que estuvo todo de acabar fatal. Ahora, que lo he superado, pienso con frialdad y me siento muy orgullosa de lo que he conseguido, soy bastante más franca con ellos sobre esos tiempos y muchas veces sé que se sienten culpables porque claro, ellos tienen unos recuerdos de esos momentos que no se corresponden para nada con la realidad de lo que yo viví. También te digo, que yo no lo hice de modo consciente. Fue una mezcla de crear que era solo mi problema y de no querer preocuparlos. Creo que lo único que puedes hacer es apoyarlo en todo, pedir ayuda juntos y demostrarle que estas para el hable o no, te busque o no.