Lo primero: no te adelantes a los acontecimientos, no eres médico y no puedes andar elucubrando posibles problemas que no sabes si se presentarán. Relájate con meditaciones guiadas, afirmaciones positivas y deja que la medicina haga el resto, que no te preocupes por si acaso tuvieras que cruzar un río que si llegara ese momento ya verías cómo cruzarlo.
Segundo. Si tienes compromisos familiares y no quieres ir por tu situación, háblalo con tu pareja y pon una excusa sencilla pero creíble (una trocanteritis no falla).
Suerte.