Como opositora te recomiendo que, cuando tenga un momento de lucidez (algunos hay, aunque parezcan pocos), le preguntes como piensa hacer el examen con el constante ruído ambiente que provocan cientos de personas bajo un mismo techo. Porque ya te digo yo que silencio en un examen de oposición es lo último que se escucha. Si lleva ese nivel de agobio va a colapsar allí mismo.