Trabajo en escuelas infantiles desde hace 26 años. La niña está en pleno periodo de adaptación, se está separando de la persona que es su referencia, su apego, está claro que le va a costar. Las educadoras debemos facilitar ese proceso, acompañar a la niña hasta que esté adaptada, abrazarla (si ella quiere), tenerla cerca para que se sienta protegida. Claro que tenemos más niños, pero es nuestra obligación que esa niña tenga una adaptación adecuada. Y si esos días no puedes celebrar un cumpleaños pues no se celebra, que no pasa nada. Lo primero son las necesidades de los niños, de todos, los nuevos y los antiguos.