Mi experiencia es en un departamento de marketing. En la empresa donde estoy nos vigilan en todas las áreas de la oficina con videocámara y audio (excepto baños), nos obligan a trabajar en festivos locales y autonómicos, nos presionan con las ventas y el ambiente es tóxico y de abuso psicológico. 4 compañeras ya han renunciado o están de baja por ansiedad y estrés. Los jefes se pasan de la raya, cuando están de buenas te hacen juegos de sustos, te piden abrazos (¡Asco!), te traen postres de un repostería… Pero cuando están de malas te amenazan con despedirte, te dicen que te pagan para que les busques soluciones, que si la empresa se va a pique es por nuestra culpa, nos dicen si no nos gusta algo que nos vayamos a nuestra puta casa (todo en mayúsculas en WhatsApp). Y lo peor es que no se puede hacer nada según consultas con abogados de CCOO y UGT.