Para empezar: tu casa, tus reglas.
Que te quieres echar la siesta?? Le dices a tu suegra que venga más tarde o mejor que no venga todos los días y así no se está metiendo en si tienes que ir a trabajar o no.
Para seguir: tu marido no es un señorito de antaño, de esos de ponme las zapatillas y la bata. Es tu compañero y como tal tiene que corresponsabilizarse de todo, y más si tú has decidido trabajar también fuera de casa.
La casa, los niños y las mascotas a medias.
El problema de querer abarcar todo es que vas a petar emocional y físicamente. Además que tienes derecho a no poder con todo. Si finalmente tu hijo es diagnosticado vais a tener que hacer equipo si o si porque la sobrecarga que lleva la educación de cualquier cosa que se salga de la “normalidad” añade más peso y presión.
Ánimo! Empoderate y no dejes que te sobrecarguen!!