A, parece mentira que con lo inteligente, lista, trabajadora y estupendísima que eres, no tengas en cuenta que la vida te puede pegar una hostia bien gorda en un segundo, no todo son horarios, trabajo y todo lo que has conseguido. Y deja de tratar a la con tanta condescendencia hija.
A la autora, habla con tu hermana a ver si ha pasado algo más, es muy raro que si cuidáis la una de la hija de la otra, de repente sea tan radical.
Un abrazo.