Si tienes confianza con ella, siéntate y háblalo. Para saber cómo se siente y que se la pasa por la cabeza. Después trataría de que entendiese que esa misma conversación sería bueno tenerla delante de su padre para que éste ves cuanto le afecta esos comentarios a pesar de su «pasa de la abuela que ya chiches» y con esa información en vuestras manos (tu marido y tú), me sentaría hablar con la abuela para que corte esa obsesión por el peso de tu hija.