Te entiendo perfectamente. Tengo casi marido, me caso en un mes, hipoteca y perrita y no puedo evitar añorar esos días de mi vida. Por nuestro trabajo, vivimos en otra ciudad bastante lejos de mi familia y eso hace que se acentúe esa añoranza. Echo mucho de menos mi vida en esa época aunque sé que si volviera, ya no sería igual. La vida pasa y vamos viviendo diferentes etapas aunque eso no implica que echemos de menos ciertas cosas. A veces vivo como dividida porque me dan ganas de dejarlo todo y volver a casa y también me pregunto si esto le sucede a más gente.
Un saludo