Como he pasado por lo mismo que tu (con una talla 44 en vez de felicitarme por mi embarazo, decirme que «no engordes más»), yo lo que he optado es por ponerme como los demonios. Si tu madre es tan oportuna como la mía, le avisaría de entrada, y no de forma sutil, de que ese día ni se le ocurra amargarte la boda. Yo al principio no sabía ni qué cara poner… Ahora dejo salir el fuego de mis entrañas y me convierto en una diabla… Ya no se les ocurre decirme nada 🤣🤣🤣
Ese día vas a estar más guapa que nunca, no dejes que nada, ni los nervios, ni el estrés, ni personas ajenas te hagan dudarlo