Si llevas todo el peso de la relación es que, en realidad, no existe una relación. Yo intentaría tener una conversación tranquila y centrada con él, de adulto a adulto, explicándole qué te pasa y qué necesitas. Si es incapaz de escuchar o de hacer algo, ultimatum al canto: o cambia la cosa o esto se acabó. Y si encima se pone a malas, puerta y que le zurzan.