Madre mía, salgo yo y en ese momento encima me riñen ellos y les monto la de Dios es Cristo, vamos y de mi casa no se van sin darme la llave. Cambia la cerradura y no cedas bajo ningún concepto. Que sí, que es la casa de su hijo también porque es donde vive, pero es que aunque estuviera a su nombre, ellos no tienen derecho a entrar en casa ajena por todo el morro. Yo alucino ¿y a tu pareja qué le pasa? ¿ no tiene sangre en las venas? Madre mía