Yo creo que eres tú quien tiene que poner los límites.
Podrías hacerte despedido al acabar de cenar y no haber subido a la azotea. O haberle dicho que no al folleteo.
Lo de atascarse el ascensor no se lo puedes reprochar a él.
Creo que al empezar una relación es cuando tienes que marcar tus preferencias y tus límites con claridad. Si os acostumbráis a que tú siempre cedas, estás perdida.