Hace unos 5 años, mi endocrino me habló ya de ellas. Tenía una obesidad tipo III, vamos, a nada de obesidad mórbida, había hecho todo tipo de dietas y ni un gr adelgazaba. Me planteé la cirugía bariatrica y mi endocrino me dijo que porqué antes de operarme, no las probaba. Rechacé la idea y seguí adelante con la cirugía bariatrica. Casualidades de la vida, la pareja de mi madre es diabético, de los que se pinchaba insulina a diario, tenía que hacer dieta porque le sobraban unos 10 kg y su médico de cabecera, le habló de estas inyecciones. Para los diabeticos, la seguridad social sí les cubre el tratamiento. Pues con estas inyecciones,consiguió no sólo bajar de peso, sino controlar la insulina y ahora sólo se pincha 1 vez a la semana. No es que los médicos sean gordofobicos, sino que hay casos, que con ese tratamiento, se mejora la calidad de vida del paciente y en algunos casos, incluso suprime la necesidad de una cirugía