Ante la pregunta «Oye; ¿tú no estás muy delgada?» o cualquier comentario sobre mi delgadez, los kilos/altura o lo que sea que digan que me falta, mis respuestas son las siguientes:
a) «Sí… Bueno… Pero no te preocupes, que yo, comer, como»
b) «Ya… Es que no me funciona no sé qué hormona de la grasa. Pero, tranquila, ¡eh! que yo morirme, no me muero»
c) «Sí… La verdad es que sí… Y tú, ¿no tienes los pies muy grandes y la lengua muy larga?»
d) «Mi peso solo debe preocuparte si estoy sentada en tu cara»
Elijo una respuesta según el grado de confianza y paciencia que tenga con dicha persona a quién no le he pedido opinión.
Creo que me voy a hacer una bolsa con la frase «si te interesa mi peso es porque me quieres sentada en tu cara».
Un saludo.
Nilly