En mi caso, mi abuelo. Cada vez que me ve la frase lapidaria cae sobre mí: “cada día estás más gorda”. Así desde los 20 a ahora que tengo el doble. Mis padres solo dicen que son cosas de viejo que ni caso, pero a mi no me sale del toto que me esté comparando todo el santo día con mis primas con cuerpos normativos. En fin. Mucho ánimo y plántale cara. No tienes que aguantar eso de nadie.