Yo sufrí maltratos físicos y psicológicos (los peores) por parte de mi padre y te aseguro que este tipo de gente no cambia, pueden tener épocas tranquilas sin atisbos de maltrato ni señales de alerta pero son una bomba de relojería. Al mínimo detonante (estrés, problemas laborales/personales o que simplemente se les vuelva a girar algo en su cabeza) vuelven a las andadas.
Al final vas como si pisaras brasas atent@ a la mínima señal de alerta, con miedo constante a hacer/decir algo que los haga explotar.
Cada uno es libre de hacer lo que quiera pero sinceramente aprenderos a querer y no os involucreis con gente así, os lo aseguro solo queda latente bajo la superfície esperando a salir.
Mucha suerte y ánimos.