Yo ya tenía trabajo cuando empecé el máster, así que busqué las universidades que me ofrecían horarios compatibles con mi jornada laboral.
En mi caso, iba a clase de lunes a viernes por las tardes, y trabajaba viernes, fines de semana y festivos (mi jefa me hizo el favor de cambiarme el horario de los viernes poniéndome de mañana).
Fue muy duro porque no son solo exámenes, exigían presencialidad y un montón de trabajos grupales, así que me pasaba las mañanas ocupada también con cosas del máster, incluido tfm.
También intenté anteriormente un máster online (también mientras trabajaba) y acabé dejándolo porque parecía más hecho para recaudar dinero que para formar en nada. Así que tienes que tener cuidado y saber dónde elegir.
Con esto te digo que poderse, se puede hacer. No te agobies antes de tiempo.
Busca un trabajo cuando llegues a la ciudad nueva para quitarte de encima la preocupación económica, y cuando lo tengas, te matriculas. Si lo haces al revés, te vas a agobiar: por ver menguar tus ahorros, por no tener tiempo de buscar trabajo, o por no encontrarlo enseguida.