Yo soy antitaurina a muerte y soy de derechas. Simplemente porque defiendo los derechos de los animales por encima de todo. Y vivo en Andalucía… Así que imaginaros aquí la cultura cateta, arcaica y asquerosa que hay de la tortura animal. Pero también soy de derechas. Tengo mis ideas políticas muy muy claras. En la base del respeto está todo. Y no mezclar y sacar temas calientes. En eso consiste la democracia y la convivencia humana.
Pero el maltrato animal no, ellos no pueden defenderse.