La solución es fácil, no empezar con la penetración hasta que tú hayas llegado por lo menos dos veces (sin que te la meta).
¿Cómo? Pues él va a tener que esforzarse un poco y, los dos, mejorar la comunicación.
Sobre lo de apretar: lo puedes hacer también de forma consciente para aumentar el placer, el de ambos.
Pero lo que te ha dicho es una excusa barata.
Parece que es eyaculador precoz y, como te han dicho, tendría que buscar ayuda fuera. Tú no eres su terapeuta.