Y sigo, que se me ha publicado sin querer.
Que resulta que el tío se pone a carraspear bastante mientras me está explicando, de este carraspeo que llega hasta bien abajo que da un asco solo de escucharlo. A mí me empezaron a entrar unas arcadas que mejor no os cuento pero me mantuve en mi sitio. Pues el señor no va de repente y se nota que en un carraspeo se le sube una flema que te cagas a la boca y lanza un pedazo de escupitajo inmenso al suelo de la tienda.
Me quede patidifusa. No me lo podía creer. Como que me asomé del mostrador para verificar que aquello no era una puta broma pero no, que allí estaba el escupitajo inmenso y mejor no doy más detalles que no lo merecéis.
Me quedo mirando al señor que se había quedado tan tranquilo y seguía explicándome sus problemas con la pieza y le pregunto si le parece normal escupir así dentro de un establecimiento. Y va el muy cerdo, mira al suelo, me mira y me dice que no exagere que eso yo cojo una fregona y en un segundo lo tengo limpio.
Es que me dieron unas ganas de hacerle chupar el escupitajo en ese momento. Como que me largué del mostrador y avisé a mi jefe que menos mal que es un señor normal, con cabeza, y salió y le pidió que se fuera del establecimiento y que eso que acababa de hacer era una falta de respeto y una cerdada. El señoro se largó pero replicando que si menuda mierda de atención al público y que somos unos sinvergüenzas.
Es que a mí estas cosas me las contaban y pensaba que eran fake o algo de esto pero de verdad que pasan, que existe gente así chicas. Increíble!