Te entiendo tanto. Mi padre también me ha hecho creer que me quejo mucho porque él de joven no se iba de vacaciones en dos años o trabajaba ochenta mil horarios en un horario de mierda pero ¿Sabes qué? Que lo que no somos es conformistas. No podemos con el dolor que nos supone aceptar un trabajo que nos hace infeliz y sentir que tiene miles de dilemas que no eres capaz de resolver. Te aliento a que empieces a creer en ti y en tus capacidades, que luches por conseguir un trabajo que te haga feliz cueste lo que cueste y no rendirte por pensar que no serás capaz. Yo he hecho cosas de las que jamás crei que iba a valer o ser capaz y aún no me ha llegado mi recompensa y ni siquiera sé si llegará o como yo quiero pero, sin embargo, lucho e intento que mis pensamientos negativos no me desvíen del camino.