Cuántas buenas madres hay por aquí, ¿¡no!? Con lo bonito que es hacer cada una lo que le salga del conho. Mi hijo tiene 8 años y me lo llevo al trabajo (limpio un hotelito rural, pero también hago reportajes de fotos y me acompaña igualmente). Y no está ni traumatizado, ni desatendido, ni es antisocial. ¿Sabéis el calor que pasan los críos en el maravilloso cole de verano? Y mi hijo está fresquito leyendo, viendo la tele o haciendo su cuadernillo y ni siquiera tiene que madrugar la mayoría de las veces. Cuando me necesita me llama y por la tarde quedamos con sus amigos para merendar o bañarnos y por la noche salimos a pasear o tomar algo. Haz lo que te resulte más cómodo y pásate los juicios por el arco del triunfo. Que también hay madres por las que habría cole todo el año ¡y a esas nadie las juzga!