Que sus insultos, malas caras y reproches te sirvan de motivación para cuando acabes la carrera restregarles por la cara el «no lo vas a conseguir» y después solo tienes que pensar que estás en el último año, por lo que muy «tonta» no serás, aparte no cualquiera sabe tocar unos instrumentos como para ser profesora, por lo que menos tonta aún. Mucho ánimo, ve a por la recta final y a darles el zas más grande que les hayan dado nunca.