Siendo que esa no es la tónica habitual creo que ha proyectado contigo algún otro conflicto que nada tiene que ver contigo. Nada, o lo dejas pasar como el resto o le dices que vaya a una profesional que seguro dará con la tecla de su hijo con «sus caprichos», a ver si así yendo a una nutricionista que no sea su amiga se da la hostia ella solita o aprende por el camino.
Ánimo.